Descripción
Terrajas/Cojinetes metricos de aleacion de cobalto IZAR de altisima calidad. Se pueden roscar piezas de acero inoxidable con mucha facilidad y dura 7 veces mas que los de Acero rapido (HSS). No son chinos. Se fabrican en Europa con las mas altas normas de calidad. Vienen en medidas de M3 a M33.
Los diametros de las terrajas son de 20mm, 25mm, 30mm, 38mm, 45mm, 55mm y 65mm.
Tenemos los portaterrajas para estas terrajas. Consultanos sin compromiso via whatsapp.
Abajo brindamos mucha informacion sobre el uso de la terraja.
Informacion sobre roscado de varilla de acero inoxidable con ejemplo terraja M5x0,80:
Al querer roscar una varilla con terraja M5 x 0,80 esta debe ser más chica que 5mm. Si dejas la varilla exactamente en 5.00 mm, vas a tener problemas graves, especialmente trabajando con acero inoxidable.
Al cortar la rosca, la terraja no solo quita material, sino que también deforma y empuja el metal hacia afuera. Si el diámetro inicial es exactamente de 5.00 mm, ese metal desplazado «crece» y se comprime dentro de la herramienta. Esto genera una fricción enorme que terminará arrancando los hilos de la rosca o rompiendo tu terraja de cobalto.
Existe una fórmula de taller sencilla para calcular el diámetro ideal de la varilla: Diámetro nominal – (Paso / 10).
- El cálculo: Para tu terraja M5x0.80, la cuenta es 5.00 – 0.08.
- La medida exacta: Debes rebajar la varilla para que mida entre 4.85 mm y 4.92 mm de diámetro a lo largo de toda la sección que vas a roscar.
Para asegurar un corte limpio y no dañar la herramienta, aplica estos pasos:
- Haz un chaflán (bisel) en la punta: Desgasta la punta de la varilla a 45 grados (dejándola parecida a la punta roma de un lápiz). Esto es obligatorio para que la terraja pueda centrarse y empezar a morder el metal.
- Aplica pasta lubricante: Utiliza abundante pasta de Extrema Presión (EP) sobre los hilos de la terraja antes de empezar.
- Rompe la viruta: Como es acero inoxidable y la terraja es de corte manual, avanza media vuelta y retrocede un cuarto de vuelta constantemente. Esto corta la viruta y evita que la tensión rompa la herramienta.
Si no tienes un torno a mano para rebajar la varilla desde los 5.00 mm hasta los 4.90 mm, te explico cómo hacerlo fácilmente de forma casera usando un taladro y tela esmeril.
Este método, conocido coloquialmente como el «torno de pobre», es súper efectivo para ajustes milimétricos en varillas de diámetros pequeños.
Para hacerlo de forma segura y pareja, vas a necesitar tu varilla, un taladro (idealmente fijado en un banco o en una morsa), tela esmeril para metales (un grano medio de 120 y uno fino de 220 o 400), un calibre (pie de rey) y gafas de seguridad.
1.Fijación de la varilla:Evita el pandeo o vibración.
Introduce el extremo de la varilla que NO vas a roscar en el mandril del taladro y apriétalo firmemente. Asegúrate de dejar asomando solo la longitud estrictamente necesaria que vas a roscar, más un pequeño margen. Si dejas la varilla muy larga, al girar puede vibrar, doblarse (latigazo) y ser peligroso.
2.Creación del chaflán (bisel):
Antes de rebajar el diámetro, aprovecha para hacer la punta. Enciende el taladro a una velocidad media. Apoya una lima fina para metales (o un bloque duro con tela esmeril) en la punta de la varilla a un ángulo de 45 grados. Mantenla un par de segundos hasta que la punta quede cónica. Esto será la guía para que la terraja entre recta.
3.Desbaste del diámetro:Cuidado: Nunca enrolles la lija en tus dedos.
Corta una tira de tela esmeril de grano 120. Enciende el taladro. Toma la tira por los extremos formando una «U» alrededor de la varilla y tira de ella haciendo fricción. Muévete de izquierda a derecha de manera constante por toda la zona a roscar para evitar hacer «pozos» o dejar la varilla cónica.
El acero inoxidable 304 es duro, así que requerirá un poco de presión y paciencia.
4.Medición y acabado:
Detén el taladro con frecuencia y mide el diámetro con el calibre en varios puntos (cerca de la punta y cerca del mandril) para asegurarte de que lo estás bajando de forma pareja.
Cuando llegues a 4.95 mm, cambia a la tela esmeril fina (grano 220 o 400). Haz unas pasadas suaves más para pulir la superficie y quitar las rayas profundas hasta llegar a la medida final ideal de 4.85 mm a 4.90 mm.
Una vez que la varilla esté pulida y en medida, límpiala bien con un trapo para quitar el polvillo abrasivo, colócala en una morsa de banco bien firme de manera vertical, embadúrnala con tu pasta de Extrema Presión (EP) y ya estará lista para recibir la terraja.
¿Cuál es la técnica correcta para iniciar una terraja manual y asegurarme de que entre perfectamente a 90 grados y no cruce la rosca?
Iniciar la terraja perfectamente a 90 grados es el paso más difícil de todo el proceso. Si entra torcida, los primeros hilos se cruzarán, la varilla se arruinará y tendrás que cortar ese pedazo y empezar de nuevo.
Como ya tienes la varilla fijada de manera completamente vertical en la morsa y le hiciste el chaflán a 45 grados en la punta, tienes dos formas de iniciar el corte: la técnica a pulso (para la cual el chaflán es vital) y un «truco de taller» infalible si tienes acceso a tu taladro de banco.
Opción 1: Técnica manual libre (A pulso)
1.Colocación en el maneral:La letra hacia arriba.
Coloca la terraja de cobalto en el portaterrajas (maneral). Asegúrate de que la cara de la terraja que tiene las letras y la medida (M5x0.80) quede mirando hacia ti. La parte trasera (sin letras) tiene una entrada más cónica diseñada para morder el chaflán de la varilla primero. Aprieta bien los tornillos laterales del maneral para que la terraja no baile.
2.Apoyo y nivelación:El nido.
Aplica pasta EP en la punta de la varilla. Apoya la terraja plana sobre el chaflán. Toma los mangos del maneral con ambas manos, cerca del centro, no de las puntas (esto evita que hagas más palanca de un lado que del otro).
3.Presión vertical y giro:
Haz una fuerza firme, pareja y estrictamente hacia abajo mientras giras en sentido horario. Si el chaflán está bien hecho, la terraja «morderá» el acero inoxidable en la primera media vuelta.
4.Verificación a 90 grados:Punto crítico sin retorno.
Antes de dar la primera vuelta completa, detente. Suelta el maneral (debería quedarse sujeto por sí solo en la varilla). Toma una escuadra pequeña y apóyala contra la varilla y la cara plana de la terraja. Verifícalo desde dos ángulos (frente y costado). Si está torcida, aflójala, sácala y corrige. Si das más de dos vueltas torcida, ya habrás cruzado la rosca.
Opción 2: El truco infalible del taladro de banco
Si quieres garantizar los 90 grados sin margen de error, usa el taladro de banco (apagado y desenchufado) como una prensa de alineación perfecta.
- Sujeta la varilla verticalmente en la morsa del taladro de banco. Asegúrate de que esté alineada con el centro del mandril.
- Apoya la terraja (ya montada en su maneral) sobre la varilla.
- Cierra las mordazas del mandril del taladro hasta que queden planas (o sujeta un trozo de cilindro metálico plano en el mandril).
- Baja la palanca del taladro para que el mandril plano presione exactamente sobre el centro de la terraja.
- Mientras mantienes presión hacia abajo con la palanca del taladro (garantizando así una fuerza 100% vertical), usa tu otra mano para girar el maneral y que la terraja muerda los primeros hilos.
Una vez que la terraja haya enroscado unas 3 o 4 vueltas completas, la rosca ya estará «encaminada». Saca la pieza del taladro, ponla en la morsa de tu banco de trabajo, y termina de roscar aplicando la regla de oro para el acero inoxidable: Avanza media vuelta, retrocede un cuarto de vuelta para romper la viruta, y no escatimes en pasta de corte.
Si al estar pasando la terraja sobre la varilla de inoxidable empieza a hacer un ruido agudo o a chirriar, ¿qué debo hacer?
Ese chirrido agudo es la alarma de emergencia del mecanizado. En acero inoxidable 304, significa que el filo ha dejado de cortar y ha empezado a frotar (fricción extrema metal contra metal). Estás a segundos de que se produzca una micro-soldadura o de que los dientes de tu terraja de cobalto se astillen.
Si escuchas ese ruido, sigue estos pasos de inmediato:
1. ¡Detente y retrocede!
No intentes forzarla para avanzar «un poquito más». Inmediatamente invierte el giro (sentido antihorario) para desenroscar la terraja y liberarla de la zona de tensión. Si sientes que está trabada al retroceder, hazlo con movimientos muy cortos de vaivén hasta que la viruta se rompa y afloje.
2. Limpia y revisa los filos
Saca la terraja por completo de la varilla.
- Usa un pincel rígido (nunca los dedos) para sacar toda la viruta atascada en los agujeros de evacuación de la terraja.
- Revisa los dientes de corte con buena luz. Si ves material plateado pegado o empastado en los filos, es Inox que se empezó a soldar. Retíralo con cuidado usando una púa de bronce o cobre (algo más blando que el cobalto para no mellar el filo).
3. Verifica el diámetro de la varilla
Toma el calibre y mide la porción de la varilla a la que la terraja recién estaba intentando entrar. Si el diámetro en esa zona es de 5.00 mm o superior (y no los 4.85 a 4.90 mm que habías desbastado), esa es exactamente la causa. La terraja está intentando comprimir exceso de material. Si es así, debes volver a pasar la tela esmeril para afinar ese tramo.
4. Inunda con lubricación EP
El chillido es la prueba física de que la enorme presión del acero inoxidable «exprimió» tu lubricante hacia afuera, dejándote sin película protectora. Vuelve a embadurnar tanto los hilos de la terraja como la varilla con una cantidad abundante de tu pasta de Extrema Presión (Super H5, Izar, o la grasa de cerdo).
5. Retoma con picoteo agresivo
Vuelve a enroscar la terraja cuidadosamente hasta llegar al punto donde te habías quedado. Al reanudar el corte:
- Avanza con tramos mucho más cortos: solo un tercio de vuelta (o menos) y retrocede media vuelta entera para asegurar que la viruta se quiebre por completo.
Nota sobre la acritud: Si después de limpiar, corregir la medida y lubricar, la terraja sigue chillando en ese punto exacto, es muy probable que la fricción inicial haya cristalizado y endurecido (acritud) la superficie de la varilla. Si esto ocurre, avanza con extrema paciencia milímetro a milímetro, dejando que la química de la pasta EP actúe junto con el filo para atravesar esa capa endurecida.








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